lunes, 23 de marzo de 2015

Una División Entre Las Épocas


Resumen

En diciembre, fue anunciado por la administración de Obama que EE.UU. intentó restablecer relaciones diplomáticas con Cuba. A partir de 1962, EE.UU. había tenido una política del bloqueo comercial y financiero con Cuba. El anuncio ha dividido a los residentes de la Pequeña Habana en Miami en dos grupos; los que apoyan la decisión, y los que piensan que Obama es un traidor para su percibido apoyo del régimen de los Castros. Según unos estudios por el Instituto de Investigación Cubano de la Universidad Internacional de Florida, la división entre los grupos podría describirse como una entre generaciones. A los personas de la tercera edad, el embargo es un mensaje al mundo y a los Castros que la democracia y los derechos humanos son importantes para EE.UU. Pero para los jóvenes, y los exiliados que han llegado después de 1995, la política es anticuado y una reliquia de una época pasada.

Análisis

En mi opinión, es difícil a decir si la decisión de la administración de Obama es la mejor acción por todos. Por un lado, creo que los jóvenes que apoyan a Obama tienen razón; el bloqueo no ha evitado el comunismo en Cuba ni el régimen de los Castros. Y si no lo ha tenido una consecuencia en más de cincuenta años, se debe preguntar si hay una razón por un embargo en primer lugar. El embargo se intentó como un método de castigo para Cuba cuando a ellos les apoyó la Unión Soviética durante la crisis de los misiles cubanos. Pero ya no existe la Unión Soviética, y ahora, EE.UU. comercia con algunos países con gobiernos comunistas, como China. La verdad es que sí, pienso que el bloque es una política anticuada.

Sin embargo, a pesar de que no había tenido un afecto tangible, el bloqueo ha enviado un mensaje a los Castros, al resto del mundo de que EE.UU. se opone el régimen Castro y los fracasos del gobierno cubano a reconocer la libertad de expresión de sus ciudadanos. De este modo, cualquier acción por el gobierno estadounidense de mejorar las relaciones entre los países, enviaría un mensaje que se les reconocen a los Castros, y en alguna manera, que se ha aceptado el comunismo en el hemisferio occidental.
A mi parece que no sería tan horrible para cualquiera país. Aunque, sería decepcionante para los cubano-americanos que huían de Cuba, como Julio Planas, un hombre retratado en el artículo, que nunca había regresado a Cuba, ni siquiera cuando su madre murió. Para personas como Sr. Planas, regresando a Cuba siempre han sido una imposibilidad, por razones de principio, sino también porque le da miedo ser castigado por el gobierno cubano si lo haría. Como el articulo dice, casi cada político de los últimos sesenta años ha prometido a “que lograría acabar con el régimen de los Castro”. Si EE.UU. establecería una embajada en Habana, no sería capaz de prometer el fracaso del régimen nada más. Entonces, legalmente, los políticos no podrían hacer casi nada para cambiar el gobierno cubano. La esperanza para la democracia en Cuba, y para personas como Sr. Planas, sería muerto.

Para concluir, recomiendo que la administración de Obama trabaje lentamente hasta una relación diplomática con Cuba. Sin dudo, supongo que sería mejor si hayan una canal abierto de comunicación entre los dos países. Sin embargo, creo que deben recordar los sentimientos de los cubano-americanos, especialmente los legisladores, que todos han denunciado la decisión de Obama como una “victoria para los gobiernos opresores del mundo". En mi opinión, una embajada sería demasiado para relaciones ahora. El libre comercio ayudaría más de cualquiera método para trayendo la democracia a Cuba. Pero E.E.U.U. ya no pueden ignorar las violaciones de derechos civiles.

Preguntas

    1. ¿Crees que debe haber una embajada en Cuba?

    2. ¿Por qué crees que los cubano-americanos más jóvenes querían relaciones diplomáticos con Cuba más que los cubano-americanos más viejos?

    3. ¿Hay posibilidad para Cuba de ser democracia?